Dispositivo de flotación es permitido gracias a la ADA

Dispositivo de flotación es permitido gracias a la ADA

Dispositivo de flotación es permitido gracias a la ADA

Una niña de tez intermedia, de pie junto a una piscina, lleva puestos unos dispositivos de flotación de color naranja brillante

Víctor buscaba actividades extraescolares para su hija Marisha y recordó lo mucho que él disfrutaba nadando cuando era niño. Decidió llevar a Marisha a la piscina pública. Marisha estaba entusiasmada por nadar con los otros niños. Ella tiene autismo y necesita sus dispositivos personales de flotación para poder participar.

Mientras Víctor inflaba los dispositivos, la encargada de la piscina informó al padre y a la hija de que no se permitiría a Marisha nadar con los dispositivos de flotación debido a la política de la piscina prohibiendo el uso de flotadores. Víctor explicó que Marisha necesitaba los flotadores debido a su discapacidad, pero la encargada respondió que la norma se aplicaba a todos, a menos que Marisha presentara un certificado médico.

Molesto por la exclusión de su hija de la piscina, Víctor llamó al centro regional de la Ley sobre Estadounidenses con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés) para averiguar cuáles eran los derechos de su hija.

El especialista de la ADA habló con Víctor sobre la posibilidad de solicitar una modificación razonable de la política de la piscina pública para Marisha, conforme al Título II de la ADA. Sin una modificación razonable o un cambio en la política de la piscina, Marisha no habría podido participar.

Victor le comunicó esta información a la encargada de la piscina. Ella se dio cuenta de que tenía suficiente información sobre Marisha sin necesitar un certificado médico para realizar el sencillo cambio que permitiría a Marisha participar. ¡Gracias a la ADA, Marisha entró en la piscina con un gran chapuzón!